MENSAJE PASTORAL A LOS SALVADOREÑOS QUE VIVEN EN LOS ESTADOS UNIDOS

Queridos hermanos y hermanas:

Los obispos de El Salvador los saludamos con afecto fraterno,deseándoles el gozo y la paz de Cristo,nuestro Señor.

Oramos siempre por ustedes,pero nuestra plegarla se vuelve más intensa cuando nos llegan informaciones acerca de las dificultades que muchos afrontan en los Estados Unidos. Como expresión de preocupación pastoral y de solidaridad abrimos nuestro corazón para comunicar a todos ustedes – sin distinción de credo religioso o simpatías políticas lo siguiente:

1. Sabemos bien que pare la mayoría de ustedes ha sido muy duro dejar la familia y la patria pare buscar un mejor futuro en ese país Por eso nuestra primera palabra es de exhortación: hagan cuanto esté de su parte pare mantener fuertes los lazos familiares y los valores religiosos que forman parte esencial de nuestro ser salvadoreño. Tengan siempre presente que somos el único país del mundo que lleva el nombre de Jesucristo. En él creemos prácticamente todos los habitantes de este país.

2. También somos conscientes del inmenso aporte que ustedes hacen a su familla y a la patria con el fruto de su trabajo,el cual se convierte en providenciales remesas que permiten a tantos compatriotas ir saliendo adelante,a pesar de la difícil situación económica que se vive en El Salvador. La misma economía nacional depende en gran parte del sudor de todos ustedes. Que Dios bendiga un sacrificio tan grande.

3. Nuestro pensamiento se dirige de manera especial a los salvadoreños cuya situación migratoria todavía no se ha resuelto Desde aquí hemos apoyado las iniciativas que se han puesto en marcha para aliviar en lo posible tan dolorosa situación. Al mismo tiempo hemos estudiado las distintas alternativas que pueden ir abriendo caminos de solución. Permítannos,pues,que les animemos a sacar el mayor provecho posible del programa TPS,el cual,aunque sólo ofrezca un remedio parcial y transitorio,ofrece,sin embargo,cierta seguridad. Queremos decirles,además,que estamos haciendo gestiones para impulsar la ley CASA,la cual,Si es aprobada,seria de mucho provecho para resolver algunos problemas relativos a la documentación de numerosos emigrantes de estos países.

En las recién pasadas fiestas agostinas la Comisión episcopal para las Migraciones,publicó una oración para rezar por ustedes. En ella invocamos así al Divino Salvador:
"Bajo tu protección ponemos las vidas de todos los emigrantes salvadoreños. Tu que dijiste ‘era forastero y me hospedaron’ (Mt 25,35),compadécete de los sufrimientos que padecen quienes están fuera de su patria".

Con la mente puesta en Dios,les saludamos y bendecimos desde esta tierra que les extraña y les agradece su generosa contribución al bienestar de su familia y de la nación salvadoreña.

San Salvador,17 de septiembre de 2002.

About the author

Deja un comentario