CONVERTIOS Y CREED EN EL EVANGELIO

1. CUARESMA: "TIEMPO DE GRACIA Y DE SALVACIÓN"

Los Obispos de El Salvador hemos realizado la primera reunión ordinaria de este año de gracia que con todo el pueblo deseamos ver convertido en el ”año de la paz". El tiempo de cuaresma que acabamos de iniciar con la solemne imposición de la ceniza nos recuerda,por una parte,la fragilidad humana "acuérdate que eres polvo y en polvo te has de convertir" – y por otra,el poder misericordioso de Dios: "no quiero la muerte del pecador sino que se convierta y viva” (Ez. 33,11).

La Iglesia ha sido fundada por Jesucristo para continuar su obra salvadora en la historia concreta de los pueblos. Por eso,los cristianos no podemos estar ausentes en el esfuerzo común por construir una convivencia social más acorde al plan de Dios. Claramente lo señala el Santo Padre en un mensaje de cuaresma para este año: "aunque los bienes de la creación estén destinados a todos,hoy una gran parte de la humanidad está sufriendo todavía el peso intolerable de la miseria. En esta situación son necesarias una caridad y una solidaridad concretas,como lo he afirmado en la encíclica ‘Sollicitudo Rei Socialis’,señalando cuán urgente sea dedicarse al bien de los demás y estar dispuesto a olvidarse de sí mismo para servir a los demás en vez de explotarlos en beneficio propio".

2. CONVERSION PERSONAL Y SOCIAL

El mensaje cuaresmal del Vicario de Cristo se inscribe dentro del año centenario de la encíclica social "Rerum Novarum",de León XIII,que abrió un nuevo capítulo en la doctrina social de la Iglesia. "Una constante de esta enseñanza – escribe Juan Pablo II – es la firme incitación al compromiso solidario,encaminado a superar la pobreza y el subdesarrollo en que viven millones de seres humanos". La cuaresma es "tiempo de gracia  y de salvación" porque el Padre misericordioso cura nuestro egoísmo,nos da un corazón nuevo y un espíritu nuevo que nos impulsan a hacer presente su amor no sólo en el círculo íntimo de la familia,sino también en los distintos ambientes del mundo.

Por consiguiente,la fe tiene que influir más allá del santuario íntimo de la conciencia,fermentando con el Evangelio todas las acciones humanas,sean estas culturales,educativas,sociales,económicas o políticas. Desgraciadamente la política ha sido considerada muchas veces,erróneamente,como indigna de los hombres honestos. En este punto los Pastores estamos llamados a formar rectamente la conciencia del pueblo cristiano.

3. RESPONSABILIDAD POLÍTICA DEL CRISTIANO

Ante el acontecimiento cívico de las próximas elecciones los obispos de El Salvador queremos recordar la enseñanza de la Iglesia sobre el papel de  los fieles cristianos en la política. El tema  ha sido ampliamente tratado por el Santo Padre Juan Pablo II en la Exhortación Apostólica  sobre la Vocación y Misión  de los fieles cristianos laicos en la Iglesia y en el mundo  (Christifjdeles Laici,  n.  42). De ahí tomamos los siguientes criterios pastorales:

a) En primer lugar conviene señalar que "la Iglesia por razón de su  misión,de su competencia,no se confunde en  modo alguno con la comunidad política,ni está ligada a criterio político alguno".

b) En cambio,corresponde por propia vocación a los fieles cristianos laicos "ordenar según Dios las estructuras temporales" (L.G. n. 31). Es decir,son ellos los que,con su propia responsabilidad,siguiendo los dictámenes de su conciencia bien formada,sin ostentar representación  alguna  de  la  Iglesia,realizan la tarea política.

c) "Esto exige que los fieles laicos estén cada vez más animados de una real participación en la vida de la Iglesia e iluminados por su doctrina social".

Si bien no es propio de la Jerarquía eclesiástica la acción política directa,debemos sin embargo los Pastores preocuparnos de que la vida de la gracia,las enseñanzas del  evangelio y la doctrina social de  la Iglesia formen la conciencia de los fieles cristianos laicos a quienes corresponde la acción política. En casos necesarios y dentro del ámbito de nuestra responsabilidad pastoral,nos  corresponde discernir,a la luz del evangelio,hechos y doctrinas y  aún denunciar abusos,dando prioridad al anuncio del evangelio sobre la denuncia del error.

4. CONCEPCION CRISTIANA DE LA POLITICA

Para animar  cristianamente el orden temporal  en el sentido de servir  a la persona  y a  la sociedad,los  fieles laicos de ningún modo pueden abdicar de la participación en la política,es decir,en la multiforme y  variada acción destinada a promover orgánica e institucionalmente el BIEN COMUN; es decir el bien de todos los hombres,y de todo el hombre.

Lo anterior contrasta con la penosa experiencia en El Salvador,donde  política ha sido para muchos sinónimo de corrupción,enriquecimiento ilícito y ambición desordenada. ¿Cómo extrañarse entonces,de la indiferencia o  rechazo de  muchos compatriotas ante la presente campaña electoral,si el insulto,la manipulación mediante la propaganda y la difamación  del adversario ha sido el pan cotidiano? Urge,por tanto,devolver a esta noble actividad,su perdida dignidad.

Según la doctrina de la Iglesia,la política debe orientarse a la DEFENSA  Y PROMOCION DE LA JUSTICIA "entendida como virtud en la que todos  deben ser educados y como fuerza moral que sostiene el empeño por favorecer los derechos y deberes de todos y de cada uno,sobre la base de la dignidad personal del ser humano" (ibidem,n. 42).

En la acción política,ya sea ejerciendo consciente y responsablemente  el derecho del voto o sirviendo en un cargo publico,los cristianos deben empeñarse en "derrotar la imperante cultura del egoísmo,del odio,de la venganza y de la enemistad,y en desarrollar en todos los niveles la cultura de   la SOLIDARIDAD".  Solamente así se podrán salvaguardar  "aquellos valores  humanos y evangélicos,como son la libertad y la justicia,la solidaridad,la dedicación leal y desinteresada al bien de todos,el amor preferencial por los pobres".

5. EXHORTACION FINAL

Las elecciones que están a las puertas ofrecen a todos los salvadoreños la ocasión propicia de contribuir decisivamente a la paz,porque -en luminosa expresión del Santo Padre- "el fruto de la actividad política solidaria es la paz". Nuestra responsabilidad cívica es mayor si tenemos en cuenta que,gracias a Dios,largos años de violencia que han traído tantas lágrimas,muerte y destrucción,parecen acercarse a su final,al imponerse en la conciencia de nuestro pueblo,la convicción de la esterilidad del camino de las armas y la fecundidad de la vía racional.

Desde un corazón convertido,dispuesto a la reconciliación y al perdón,pidamos al Señor que callen las armas de la guerra y se encuentre una solución justa porque "la justicia y la paz se abrazan (Salmo 85,11). Como pastores,nos comprometemos nuevamente a cumplir la misión evangelizadora,ya que la evangelización "constituye el primer servicio que la Iglesia puede prestar a cada hombre y a la humanidad" (Juan Pablo II," Redemptoris Missio,n. 2).

Confiamos a la intercesión de la Reina de la Paz estas intenciones,para que se establezca entre nosotros,como fruto de la autentica evangelización,"la civilización de la verdad y de la vida,da,de la .justicia,de la paz y del amor" (Juan Pablo II,Mensaje a la Pontificia Comisión para América Latina,diciembre 1989).

San Salvador,21 de Febrero de 1991.

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