LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE EL SALVADOR
ANTE LA TOMA DE CAREDRAL METROPOLITANA
“Mi Casa será llamada Casa de oración. ¡Pero vosotros estáis haciendo de ella una cueva de bandidos!”
(Mt. 21, 13)
Ante la toma de Catedral Metropolitana y la amenaza de tomar otros templos del país, en corresponsabilidad eclesial con el Sr. Arzobispo de San Salvador, la Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES) se ve obligada a declarar lo siguiente:
1) La toma de un templo:
• es grave ofensa a Dios Nuestro Señor,
• es profanación de un lugar sagrado,
• es desprecio a la fe de los creyentes,
• es delito penado por las leyes canónicas y civiles
• y degrada a quienes la cometen
2) La Iglesia comprueba en sus tareas pastorales diarias que grandes mayorías padecen condiciones dramáticas en sus vidas; sus dolores nos apremian. Pero no se puede cometer un delito para obtener un bien personal o colectivo: el fin no justifica los medios.
3) Las legítimas pretensiones de los ciudadanos deben ser resueltas por las correspondientes instancias.
Mons. Marco René Revelo Contreras,
Obispo de Santa Ana y
Presidente de CEDES
Mons. Romeo Tovar Astorga, O.F.M.,
Obispo de Zacatecoluca y
Secretario General de CEDES
San Salvador, 8 de enero de 1996.