COMUNICADO PASTORAL

A  los  sacerdotes,  religiosos  y  religiosas,  a todos los laicos de la Iglesia que peregrina en El  Salvador y  a todos los hombres de buena voluntad; gracia y paz.

I. Marco doctrinal

Fieles a  nuestra conciencia de Obispos,legítimos sucesores de los Apóstoles,puestos por el Espíritu Santo para pastorear la Iglesia  (Hech   20,28),  cumplimos  con  nuestra  obligación  de proclamar que,a la luz de  la Palabra  de Dios,  de la verdadera tradición cristiana y del magisterio perenne de la Iglesia:

1) Hay un solo Dios Padre,Hijo y Espíritu Santo,Dios-Amor,vivo y personal y que no hay otro dios fuera de El (Ex. 20,3,Mt.  28,19).

2)  Dios,nuestro Padre,se hace presencia visible en Jesucristo,  verdadero  Dios  y  verdadero  hombre,Señor de la historia y Salvador de la humanidad (Cf. Jn. 1,14).

3) Jesucristo,  por obra  del Espíritu Santo,nació de Santa Maria Virgen según las Escrituras (Is 7,14; Mt. 1,22-23),lo que hace  merecedora  de  un  singular  honor,pues es verdaderamente Madre de  Dios,por  lo cual  todas las  generaciones la llamamos bienaventurada (Lc. 1,48).

4)  Cristo,  El  Señor,  instituye  la Iglesia,comunidad de salvación,la que quiere una unida en la fe,en la autoridad,en los sacramentos y en el  amor; ciertamente con pluralidad de carismas,funciones y ministerios,  pero unida  como en  "un solo rebaño" (Jn,  10,16),en  "un solo  cuerpo y en un solo Espíritu" (Rom. 12,4-5; Ef. 2.16; Col 1,18; 3,15).

5) El Señor Jesús confía su Iglesia a los Apóstoles,al frente de los cuales puso a Pedro (Mt. 16,18; Jn. 21,15-17; Ef. 2,20).

6) Otorga a los Apóstoles y en ellos a todos sus legítimos sucesores,  la  potestad  necesaria  para  cumplir  su  misión de evangelizar,santificar  y regir  al Pueblo de Dios en su nombre,como un triple catolicidad o universalidad:

Vayan por todo el mundo (catolicidad territorial)
Bauticen a todas las gentes (catolicidad personal)
Enseñen  todo  lo  que   yo  les   he  mandado  (catolicidad doctrinal)
(Mt. 28,19-20; Jn. 20,21-23).

7) Los  Apóstoles,para  dar continuidad a la obra de Jesús,designaron   sucesores- Obispos,Presbíteros y Diáconos- transmitiéndoles la  respectiva potestad mediante la consagración o imposición de manos (Hech 6,6; Tim.1,6; Tim. 1,5; Hech 20-28).

8) San Pablo expresa su dolor porque cristianos de su tiempo se dejan engañar por quienes predican "otro Jesús" o un "Evangelio diferente" del  que el predicaba (Cf. 2 Cor 11,4); porque algunos "se pasan tan pronto a otro evangelio",por quienes "perturban al pueblo y  quieren deformar  el Evangelio de Cristo";  y no repara en lanzar su anatema contra quienes tales cosas hacen (Gal. 1,6-9).

II. Recordamos  este marco  doctrinal porque  hay  motivos eclesiales que nos instan a ellos:

1) La invitación del  Papa a  una nueva  evangelización como preparación a  la celebración de los 500 años de la llegada de la fe católica a nuestro continente y al tercer milenio,cuyos retos para la fe serán muy grandes.

2)  Por  el  compromiso  de  dar  nuestro  aporte  a  la  IV Conferencia  General    del  Episcopado  Latinoamericano  que  se celebrará en Santo Domingo en 1992.

3) La comprobación de la vitalidad de la Iglesia Católica en nuestro país manifestada a través de:
– Círculos bíblicos
– grupos apostólicos,
– movimientos laicales,
– nuevas diócesis,
– aumento de vocaciones sacerdotales y religiosas,
– parroquias bien organizadas,
– preocupación de la Iglesia por la salvación integral  del hombre y  de la sociedad,y especialmente por la conquista de  la paz.

4) Porque los laicos nos han pedido una  palabra orientadora ante el proselitismo de sectas protestantes que en estos meses se han intensificado a través de campanas  y medios  de comunicación social y que presentan estos aspectos:

– Multiplicidad de  "iglesias",sectas  a agrupaciones religiosas de distinta Índole que desde hace  algunos años  se multiplican y crecen en El Salvador,al amparo de la ley de libertad de cultos.

– Estas  agrupaciones  tienen  diferentes cunas,nombres,cultos,autoridades y hasta se diferencian en doctrinas de fe y  de moral muy importantes.
– Algunas presentan  el cristianismo fácil y permisivo en materia de fe y de moral,en contradicción con la verdad del Evangelio de Jesús.

– Muchas  de  esas  agrupaciones  disponen de cuantiosas sumas de dinero  para  comprar  espacios  en  los  medios  de comunicación colectiva  y  atraer  a  sus  filas  gentes  necesitadas de ayuda material.

– Encuentran fácil campo  para  su  proselismo  en  la ignorancia religiosa de muchos,en el resentimiento sociopolítico de otros o simplemente en el deseo de novedad de no pocos.

III. Aplicaciones pastorales.

Fieles a  nuestra misión  pastoral instamos a todos los católicos a:
1) Que no se dejen seducir por una propaganda sutil y audaz,apoyada en el imperialismo del dinero.

2) Pedimos  a los propietarios de los medios de comunicación colectiva  tomar  conciencia  de  que  muchos   de  los  mensajes difundidos por  estos grupos van en contra de los intereses de la verdadera fe cristiana y de la unidad  religiosa  de nuestro pueblo.

3) Los  grupos religiosos  y las  sectas a que nos referimos están destruyendo la unidad  del  núcleo  familiar  al  atacar su verdadera  fe  cristiana,  sintetizada  en  tres verdades que han configurado nuestra religiosidad tradicional y nuestra identidad histórica nacional: el amor a Cristo Eucaristía,la devoción a la Virgen María y el respeto y veneración a la persona del Papa,como sucesor  de Pedro y Vicario  de Cristo en la tierra,centro visible de la unidad de la Iglesia querida por Jesús.

4) A quienes por pretextos sociopolíticos se han apartado de la Iglesia,  y a quienes han cambiado de conducta al calor de una agrupación  religiosa  extraña,  decimos  a  los   primeros,  que procuren conocer  mejor la doctrina social de la Iglesia; y a los segundos,que para cambiar de vida o conducta no hay  que cambiar de fe ni abandonar la verdadera Iglesia.

5) Exhortamos  a las  Autoridades a velar porque se cumpla el artículo 25 de la Constitución Política que tutela la libertad de cultos,pero  exige que  se salvaguarde el orden público y moral,protegiendo la tranquilidad de  los hogares  y comunidades contra emisiones ensordecedoras e insultantes.

6) Pedimos a nuestros fieles católicos:
– Estudiar más la palabra de Dios y la verdadera doctrina de Jesús ensenada por el magisterio de la Iglesia.
– Vivir mejor su fe con la  participación frecuente  en los sacramentos,particularmente la reconciliación y la Eucaristía.
– Testimoniar con las buenas obras -con la misma vida- la fe que profesamos.
– Difundir la fe católica y apostólica.
– Y oremos unos con otros para que la verdadera luz de Jesús ilumine nuestras vidas y sea pronto una realidad la oración del Señor "Que todos sean uno como Tú,Padre,en Mí y Yo en Tí,que ellos sean también uno en nosotros,para que el mundo crea que Tú me has enviado" (Jn. 17,21).
Confiamos nuestras  comunidades a  la maternal protección de María que por voluntad de Cristo acompañó a los Apóstoles y forma parte de la Historia de nuestra Salvación.

Dado en  la sede de la Conferencia Episcopal de El Salvador,a 23 de Abril de 1990.
Nota:
Este Comunicado fue publicado en los periódicos y en el Semanario Orientación con el consentimiento  de todos los Señores Obispos,

A  los  sacerdotes,  religiosos  y  religiosas,  a todos los laicos de la Iglesia que peregrina en El  Salvador y  a todos los hombres de buena voluntad; gracia y paz.
I. Marco doctrinal
Fieles a  nuestra conciencia de Obispos,legítimos sucesores de los Apóstoles,puestos por el Espíritu Santo para pastorear la Iglesia  (Hech   20,28),  cumplimos  con  nuestra  obligación  de proclamar que,a la luz de  la Palabra  de Dios,  de la verdadera tradición cristiana y del magisterio perenne de la Iglesia:
1) Hay un solo Dios Padre,Hijo y Espíritu Santo,Dios-Amor,vivo y personal y que no hay otro dios fuera de El (Ex. 20,3,Mt.  28,19).
2)  Dios,nuestro Padre,se hace presencia visible en Jesucristo,  verdadero  Dios  y  verdadero  hombre,Señor de la historia y Salvador de la humanidad (Cf. Jn. 1,14).
3) Jesucristo,  por obra  del Espíritu Santo,nació de Santa Maria Virgen según las Escrituras (Is 7,14; Mt. 1,22-23),lo que hace  merecedora  de  un  singular  honor,pues es verdaderamente Madre de  Dios,por  lo cual  todas las  generaciones la llamamos bienaventurada (Lc. 1,48).
4)  Cristo,  El  Señor,  instituye  la Iglesia,comunidad de salvación,la que quiere una unida en la fe,en la autoridad,en los sacramentos y en el  amor; ciertamente con pluralidad de carismas,funciones y ministerios,  pero unida  como en  "un solo rebaño" (Jn,  10,16),en  "un solo  cuerpo y en un solo Espíritu" (Rom. 12,4-5; Ef. 2.16; Col 1,18; 3,15).
5) El Señor Jesús confía su Iglesia a los Apóstoles,al frente de los cuales puso a Pedro (Mt. 16,18; Jn. 21,15-17; Ef. 2,20).
6) Otorga a los Apóstoles y en ellos a todos sus legítimos sucesores,  la  potestad  necesaria  para  cumplir  su  misión de evangelizar,santificar  y regir  al Pueblo de Dios en su nombre,como un triple catolicidad o universalidad:
Vayan por todo el mundo (catolicidad territorial)
Bauticen a todas las gentes (catolicidad personal)
Enseñen  todo  lo  que   yo  les   he  mandado  (catolicidad doctrinal)
(Mt. 28,19-20; Jn. 20,21-23).

7) Los  Apóstoles,para  dar continuidad a la obra de Jesús,designaron   sucesores- Obispos,Presbíteros y Diáconos- transmitiéndoles la  respectiva potestad mediante la consagración o imposición de manos (Hech 6,6; Tim.1,6; Tim. 1,5; Hech 20-28).
8) San Pablo expresa su dolor porque cristianos de su tiempo se dejan engañar por quienes predican "otro Jesús" o un "Evangelio diferente" del  que el predicaba (Cf. 2 Cor 11,4); porque algunos "se pasan tan pronto a otro evangelio",por quienes "perturban al pueblo y  quieren deformar  el Evangelio de Cristo";  y no repara en lanzar su anatema contra quienes tales cosas hacen (Gal. 1,6-9).
II. Recordamos  este marco  doctrinal porque  hay  motivos eclesiales que nos instan a ellos:
1) La invitación del  Papa a  una nueva  evangelización como preparación a  la celebración de los 500 años de la llegada de la fe católica a nuestro continente y al tercer milenio,cuyos retos para la fe serán muy grandes.
2)  Por  el  compromiso  de  dar  nuestro  aporte  a  la  IV Conferencia  General    del  Episcopado  Latinoamericano  que  se celebrará en Santo Domingo en 1992.
3) La comprobación de la vitalidad de la Iglesia Católica en nuestro país manifestada a través de:
– Círculos bíblicos
– grupos apostólicos,
– movimientos laicales,
– nuevas diócesis,
– aumento de vocaciones sacerdotales y religiosas,
– parroquias bien organizadas,
– preocupación de la Iglesia por la salvación integral  del hombre y  de la sociedad,y especialmente por la conquista de  la paz.
4) Porque los laicos nos han pedido una  palabra orientadora ante el proselitismo de sectas protestantes que en estos meses se han intensificado a través de campanas  y medios  de comunicación social y que presentan estos aspectos:
– Multiplicidad de  "iglesias",sectas  a agrupaciones religiosas de distinta Índole que desde hace  algunos años  se multiplican y crecen en El Salvador,al amparo de la ley de libertad de cultos.
– Estas  agrupaciones  tienen  diferentes cunas,nombres,cultos,autoridades y hasta se diferencian en doctrinas de fe y  de moral muy importantes.
– Algunas presentan  el cristianismo fácil y permisivo en materia de fe y de moral,en contradicción con la verdad del Evangelio de Jesús.
– Muchas  de  esas  agrupaciones  disponen de cuantiosas sumas de dinero  para  comprar  espacios  en  los  medios  de comunicación colectiva  y  atraer  a  sus  filas  gentes  necesitadas de ayuda material.
– Encuentran fácil campo  para  su  proselismo  en  la ignorancia religiosa de muchos,en el resentimiento sociopolítico de otros o simplemente en el deseo de novedad de no pocos.
III. Aplicaciones pastorales.
Fieles a  nuestra misión  pastoral instamos a todos los católicos a:
1) Que no se dejen seducir por una propaganda sutil y audaz,apoyada en el imperialismo del dinero.
2) Pedimos  a los propietarios de los medios de comunicación colectiva  tomar  conciencia  de  que  muchos   de  los  mensajes difundidos por  estos grupos van en contra de los intereses de la verdadera fe cristiana y de la unidad  religiosa  de nuestro pueblo.
3) Los  grupos religiosos  y las  sectas a que nos referimos están destruyendo la unidad  del  núcleo  familiar  al  atacar su verdadera  fe  cristiana,  sintetizada  en  tres verdades que han configurado nuestra religiosidad tradicional y nuestra identidad histórica nacional: el amor a Cristo Eucaristía,la devoción a la Virgen María y el respeto y veneración a la persona del Papa,como sucesor  de Pedro y Vicario  de Cristo en la tierra,centro visible de la unidad de la Iglesia querida por Jesús.
4) A quienes por pretextos sociopolíticos se han apartado de la Iglesia,  y a quienes han cambiado de conducta al calor de una agrupación  religiosa  extraña,  decimos  a  los   primeros,  que procuren conocer  mejor la doctrina social de la Iglesia; y a los segundos,que para cambiar de vida o conducta no hay  que cambiar de fe ni abandonar la verdadera Iglesia.
5) Exhortamos  a las  Autoridades a velar porque se cumpla el artículo 25 de la Constitución Política que tutela la libertad de cultos,pero  exige que  se salvaguarde el orden público y moral,protegiendo la tranquilidad de  los hogares  y comunidades contra emisiones ensordecedoras e insultantes.
6) Pedimos a nuestros fieles católicos:
– Estudiar más la palabra de Dios y la verdadera doctrina de Jesús ensenada por el magisterio de la Iglesia.
– Vivir mejor su fe con la  participación frecuente  en los sacramentos,particularmente la reconciliación y la Eucaristía.
– Testimoniar con las buenas obras -con la misma vida- la fe que profesamos.
– Difundir la fe católica y apostólica.
– Y oremos unos con otros para que la verdadera luz de Jesús ilumine nuestras vidas y sea pronto una realidad la oración del Señor "Que todos sean uno como Tú,Padre,en Mí y Yo en Tí,que ellos sean también uno en nosotros,para que el mundo crea que Tú me has enviado" (Jn. 17,21).
Confiamos nuestras  comunidades a  la maternal protección de María que por voluntad de Cristo acompañó a los Apóstoles y forma parte de la Historia de nuestra Salvación.
Dado en  la sede de la Conferencia Episcopal de El Salvador,a 23 de Abril de 1990.
Nota:
Este Comunicado fue publicado en los periódicos y en el Semanario Orientación con el consentimiento  de todos los Señores Obispos,