PRONUNCIAMIENTO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE EL SALVADOR ANTE EL CONFLICTO ENTRE EL ORGANO LEGISLATIVO Y LA SALA DE LO CONSTITUCIONAL

I. La Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES) ve con mucha preocupación el conflicto suscitado entre algunos diputados del Órgano Legislativo y la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia,sobre el cumplimiento de las sentencias de inconstitucionalidad emitidas por la referida Sala,referentes a la elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia en los años 2006 y 2012.

II. Nuestra preocupación ciudadana y pastoral se ve aumentada a raíz de los últimos acontecimientos,que más que poner fin al conflicto,lo han agudizado,sin vislumbrarse una pronta salida al mismo.

III. La norma jurídica suprema del País es la Constitución de la República,y todos los salvadoreños tenemos la obligación de respetarla y de hacerla cumplir.

IV. La Constitución de la República establece,en su artículo 183,que a la Sala de lo Constitucional le corresponde,de forma exclusiva,conocer del procedimiento de inconstitucionalidad de leyes,decretos y reglamentos; con la facultad de interpretar la Constitución cuando es activado,mediante petición ciudadana,el control concentrado de la constitucionalidad. En el caso de las sentencias aludidas,la Sala de lo Constitucional ha actuado en el uso legítimo de sus potestades constitucionales.

V. Las sentencias pronunciadas por la Sala de lo Constitucional son de obligatorio cumplimiento,producen efectos erga omnes,y no admiten recurso alguno; toda persona natural o jurídica,así como todo funcionario u órgano del Estado,tienen que darles el debido cumplimiento.

VI. Por el bien común de la nación salvadoreña,respetuosamente instamos a la Honorable Asamblea Legislativa a dar el debido cumplimiento a las sentencias de la Sala de lo Constitucional.

VII. Las sentencias de la Sala de lo Constitucional declaran inconstitucionales los decretos de nombramiento de los magistrados,es decir los actos legislativos,pero no atacan a las personas elegidas por dichos actos,o sea a los magistrados mismos. Consideramos que la forma más adecuada y legal de solucionar el conflicto es que la actual Legislatura elija nuevamente a los magistrados electos en el año 2006,quienes en la actualidad desempeñan su ejercicio jurisdiccional; y se considere,en aras del bien común,y tomando en cuenta lo resuelto por la Sala de lo Constitucional,convalidar a los magistrados que no han tomado posesión de sus cargos.

VIII. Imploramos la sabiduría divina en la toma de decisiones de las autoridades del País,y oramos incesantemente para que este conflicto tenga pronta solución en beneficio de nuestra amada nación salvadoreña.

Dado en la Sede de la Conferencia Episcopal de El Salvador,San Salvador,28 de junio de 2012 

CONSTRUYAMOS JUNTOS UNA AUTÉNTICA DEMOCRACIA

Queridos Hermanos:

Dentro de pocos días elegiremos al nuevo Presidente de la República de El Salvador. Queremos recordarles,como pastores de la Iglesia católica en El Salvador",que cada ciudadano,al depositar su voto en las urnas electorales,está asumiendo una enorme responsabilidad ante Dios,ante su conciencia y ante la sociedad en la que vive.
Hacemos un llamado a todos los ciudadanos,hombres y mujeres de buena voluntad,a discernir con seriedad y en clima de oración por quién votar en las elecciones del 15 de marzo.

Como afirmábamos en el Mensaje de la Conferencia Episcopal del 1 de enero de este año,"Votar es un derecho,pero es también un deber. Por eso,abstenerse de acudir a las urnas sin tener para ello motivos que realmente lo justifiquen,sería una grave irresponsabilidad social".
Pensamos que es muy importante ya al final de la campaña electoral que vivamos este momento con sentido democrático,en respeto mutuo,evitando todo tipo de violencia,provocación o amenazas entre las personas de diferente opción política. También,hacemos un llamado a las instituciones y personas,a quienes corresponda ,garantizar un proceso electoral transparente,y a la ciudadanía,respetar y aceptar los resultados de la elección legalmente realizada.

En este momento tan especial para nuestra Patria,encomendamos nuestra nación a Dios nuestro Señor,y le pedimos a la Santísima Virgen María,Reina de la Paz,Patrona de El Salvador,que nos acompañe con su intercesión y protección.

Con nuestro afecto y bendición.
San Salvador,6 de marzo 2009.

RESPONSABILIDAD PASTORAL Y CIUDADANA

Queridos Hermanos:

Estamos a las puertas de las elecciones generales.
Al respecto,los Obispos de la Conferencia Episcopal de El Salvador deseamos ser fuente de reflexión responsable,objetiva y orientadora sobre la conveniente conducta ministerial de los Clérigos y Religiosos.
Por eso,basados en el Magisterio de la Iglesia y en el Código de Derecho Canónico,recomendamos al Clero Diocesano y Religioso lo siguiente:

1. Fomenten los Clérigos siempre la conservación de la paz y de la concordia,de la comunión y del diálogo,armonizando de tal manera las diversas mentalidades en la comunidad de los fieles.( Canon n. 287; Pastores dabo Vobis,n.18).

2. Los Clérigos sean defensores del bien común,cuyo cuidado tienen en nombre del Obispo,y,al mismo tiempo,defensores intrépidos de la verdad,como recomienda San Pablo (Ef. 4,14) y la Presbiterorum Ordinis,n.9,del Concilio Vaticano II.

3. Absténganse los Clérigos de toda participación activa en la política. La Iglesia,en efecto,por su universalidad y catolicidad,no puede atarse a las contingencias históricas y,como consecuencia,conviene sumamente al Sacerdote,así como al Religioso – en cuanto portavoces de Cristo,cuando proclaman la Redención humana,y en cuanto Ministros suyos,cuando aplican sus frutos en todos los campos y niveles de la vida – evitar todas las actividades ajenas al estado clerical y al anuncio del Misterio de la Salvación (Directorio para el Ministerio y Vida de los Presbíteros,1994,n.33).

4. Sin embargo los Clérigos,como todos los ciudadanos,tienen el derecho a su opinión política personal y a ejercer en conciencia el derecho al voto; teniendo en cuenta que la manifestación pública de las preferencias políticas personales,en el ejercicio del ministerio sacerdotal,no se ajusta a las exigencias de un ministerio pastoral que quiera llegar a todos y quiera anunciar el Evangelio en plenitud,siendo signo válido de unidad entre los hombres; considerando,además,que las opciones políticas son contingentes por naturaleza y no expresan total,adecuada y perennemente el Evangelio (Sínodo de los Obispos 1971; Discurso de Juan Pablo II en la Audiencia General del 28 de Julio de 1993).

Al impartirles nuestra Bendición,pedimos a María,Reina de la Paz,Patrona de El Salvador,que acompañe siempre a la Iglesia de su Hijo y a nuestra querida Patria.
San Salvador,1 de Noviembre de 2008,Solemnidad de todos los Santos.

UNA IGLESIA EN MISION PERMANENTE

Muy queridos hermanos y hermanas:

Cada año contemplamos el rostro de Jesucristo en el misterio de su transfiguración. El Divino Salvador,que da nombre a nuestra querida nación,es el Hijo de Dios hecho hombre,el siervo sufriente que murió por nosotros en la cruz y que resucitó para nuestra salvación.

A la luz de este misterio tan entrañable contemplamos también a la comunidad salvadoreña,sintiéndonos solidarios con sus angustias y esperanzas,con sus tristezas y alegrías.

En el marco de las fiestas agostinas del presente año,los obispos de El Salvador les saludamos en el nombre del Señor Jesús: que su paz y su amor reinen en el corazón de cada uno y de cada una de ustedes.

En esta solemne ocasión deseamos unirnos a toda la Iglesia que vive y celebra su fe en los distintos países de América Latina y el Caribe,porque el domingo 17 del mes en curso se inaugurará la Misión Continental,según el compromiso asumido por el episcopado latinoamericano en Aparecida,Brasil.
En ese insigne santuario mariano los pastores del continente reunidos en Conferencia General,expresaron así su esperanza:

Será un nuevo Pentecostés que nos impulse a ir,de manera especial,en búsqueda de los católicos alejados y de los que poco o nada conocen a Jesucristo,para que formemos con alegría la comunidad de amor de nuestro Padre Dios. Misión que debe llegar a todos,ser permanente y profunda (Mensaje Final,5).

1. "He venido para que tengan vida"

Como sabemos,la Quinta Conferencia General del episcopado latinoamericano y caribeño examinó el tema: Discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos,en él,tengan vida.
Con un corazón rebosante de gratitud escuchamos una vez más las palabras de Jesús: He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia (Jn 10,10). La Iglesia está llamada no sólo a anunciar a Cristo y su Evangelio,sino también a trabajar para que el Reino de Dios se haga presente en la historia concreta de la patria,de los distintos ambientes,de la familia y de cada persona.

El Documento de Aparecida toma como hilo conductor esta promesa de Jesús. Lo hace examinando cómo está la vida de nuestros pueblos (primera parte),para luego reflexionar sobre la vida de Cristo en nosotros (segunda parte) y ofrecer al final luminosas orientaciones para que nuestros pueblos,en él,tengan vida (tercera parte).

Con gozo reconocemos que haber encontrado al Señor es lo mejor que nos ha sucedido en nuestra vida y por eso sentimos el impulso de compartir esta experiencia con todos nuestros hermanos,pero de manera especial con quienes,por razones que sólo Dios conoce plenamente,han abandonado la Iglesia o se encuentran lejos de ella.

Esto se debe,en muchos casos,a que no todos los bautizados han tenido la experiencia de un encuentro personal con Jesucristo porque no han sido plenamente evangelizados. Otra de las causas es,sin duda,la falta de testimonio de parte de muchos de los que nos llamamos discípulos del Señor. Sabemos bien que quien ha encontrado a Cristo no puede guardar sólo para sí ese tesoro,ya que él es la perla preciosa. En él debemos fijar nuestra mirada,a él hay que conocer,amar e imitar,para vivir con él la vida trinitaria y transformar con él la historia hasta su perfeccionamiento en la Jerusalén celeste (NMI,29).

Por su parte,el Papa Benedicto XVI nos recuerda que
no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea,sino por el encuentro con un acontecimiento,con una Persona,que da un nuevo horizonte a la vida y,con ello,una orientación decisiva" ( Deus Caritas est,1).

2. "Tengo compasión de la gente"

La bella imagen de un pueblo congregado en torno a Jesucristo,después de haberle acompañado en la procesión de La Bajada,expresa en forma elocuente lo que queremos ser: discípulos del Señor,atentos a la voz del Padre que resonó en la cumbre del Tabor: Este es mi Hijo,el amado; este es mi elegido,escúchenlo (Mt 17,5).

Nos viene también a la mente otra imagen del Evangelio: la de Jesús que,al ver a la multitud hambrienta de su palabra,sintió compasión de ellos porque estaban como ovejas sin pastor (Mc 6,34). Acto seguido,nuestro Señor se puso a enseñarles largamente (Ibid.) los misterios del Reino que él ha venido a anunciar y a hacer presente.

A los discípulos que se le acercan preocupados porque se ha hecho tarde y le piden que despida a la gente,nuestro Señor les responde: Denles ustedes de comer (Mc 6,37). En esa actitud de Jesús está resumida su misión: él ha venido para que tengamos vida en abundancia,y esto incluye tanto el anuncio del evangelio como la promoción humana integral.

De esta manera,Cristo nos ha enseñado la actitud con la que debemos contemplar a las multitudes que caminan como ovejas sin pastor: la compasión. El siervo de Dios Juan Pablo II comenta bellamente estas palabras del Señor:

En este caso hay que recurrir a esa nueva fantasía de la caridad que ha de promover no tanto y no sólo la eficacia de la ayuda prestada,sino la capacidad de hacerse cercano a quien está necesitado,de modo que los pobres se sientan en cada comunidad cristiana como en su propia casa ( Pastores Gregis,73).

Con esa actitud deseamos acercarnos a las innumerables familias que padecen distintos tipos de carencia,tanto material como espiritual.

Son realidades que contradicen el plan del Padre para la comunidad salvadoreña porque están marcadas por el dolor,el sufrimiento y la marginación.

Son rostros concretos que reflejan la angustia porque se hace cada vez más difícil conseguir el pan de cada día,la zozobra por el incremento constante del costo de la canasta básica,el drama del desempleo y subempleo,y la amenaza permanente de las distintas formas de violencia.

El Santo Padre lo señaló en Aparecida como un desafío colosal que debemos asumir en América Latina y el Caribe a fin de que el continente de la esperanza sea también el continente del amor (Discurso inaugural,4).

3. Discípulos y misioneros de Jesucristo

Pero es en estas situaciones dramáticas donde emerge con fuerza la riqueza más grande que anida en el corazón del pueblo salvadoreño: su fe profunda en Jesucristo,el Divino Salvador del Mundo. Una fe que la mayoría de nuestros compatriotas bebió de las fuentes puras de la Iglesia Católica,donde encontró el don de la palabra de Dios y el don de la Eucaristía,en una atmósfera en la que se experimenta la ternura de la Virgen María,Madre del Salvador.

Una fe que se expresa en las distintas formas de la piedad popular.
El Documento de Aparecida afirma el aprecio profundo de los pastores hacia esta forma de expresión de la fe cristiana en la cual aparece el alma de los pueblos latinoamericanos (Discurso inaugural,1); es nuestro deber como guías del pueblo de Dios,promoverla,protegerla y,cuando sea necesario,evangelizarla o purificarla para que conduzca a los fieles al encuentro personal con Jesucristo (cf. Documento de Aparecida,258-265).

Para cultivar esa fe queremos impulsar en todas las parroquias,asociaciones,movimientos apostólicos,centros de educación católica y,en primer lugar en las familias,un proceso de formación que tenga como punto de partida el encuentro personal con Jesucristo. De esta manera llegaremos a ser verdaderos discípulos del Señor.

Una de las grandes contribuciones de la Quinta Conferencia fue precisamente señalar que el encuentro con Jesucristo desencadena un proceso que lleva a la conversión,al discipulado,a la comunión y a la misión (cf. DA 278). A lo largo del documento vamos aprendiendo que,según la enseñanza del Vicario de Cristo,todo auténtico cristiano debe ser discípulo y misionero. En efecto,

Discipulado y misión son como las dos caras de una misma medalla: cuando el discípulo está enamorado de Cristo,no puede dejar de anunciar al mundo que sólo él nos salva ( Discurso inaugural,3).

En la misma línea se expresan los obispos latinoamericanos en el Mensaje Final:

La primera invitación que Jesús hace a toda persona que ha vivido el encuentro con él,es la de ser su discípulo,para poner sus pasos en sus huellas y formar parte de su comunidad. ¡Nuestra mayor alegría es ser discípulos suyos! El nos llama a cada uno por nuestro nombre,conociendo a fondo nuestra historia (cf. Jn 10,3),para convivir con él y enviarnos a continuar su misión (cf. Mc 3,14-15) (Mensaje,2).

Por eso,la formaci ón de discípulos seguirá siendo,una de nuestras prioridades. Aparecida enumera algunos criterios que asumiremos con decisión y entusiasmo (cf. DA 279-285).

Es un proceso permanente que nos exige asumir con humildad el reto que los obispos latinoamericanos designan como la conversión pastoral de la Iglesia.

Esta implica
escuchar con atención y discernir ‘lo que el Espíritu está diciendo a las Iglesias’ ( Ap 2,29) a través de los signos de los tiempos en los que Dios se manifiesta (DA,366).

El fruto precioso de tal proceso será una Iglesia que se hace discípula y forma discípulos dispuestos a cumplir con responsabilidad y audacia la tarea misionera. Evidentemente,no podemos ser discípulos misioneros si no aprendemos a escuchar al Maestro y si no cultivamos la amistad con él mediante la oración:

En un mundo sediento de espiritualidad y conscientes de la centralidad que ocupa la relación con el Señor en nuestra vida de discípulos,queremos ser una Iglesia que aprende a orar y enseña a orar. Una oración que nace de la vida y el corazón y es punto de partida de celebraciones vivas y participativas que animan y alimentan la fe ( Mensaje,3).

4. Una Iglesia en estado de misión

El documento conclusivo de la Quinta Conferencia,recordando el mandato del Señor de ir y hacer discípulos de todos los pueblos (Mt 28,20),desea despertar un gran impulso misionero en nuestras naciones. Tal como lo propone el CELAM en un sugestivo documento sobre la Misión Continental,para conseguirlo,con la ayuda de Dios,estamos llamados a:

· "aprovechar intensamente esta hora de gracia;
· implorar y vivir un nuevo Pentecostés en todas las comunidades cristianas;
· despertar la vocación y la acción misionera de los bautizados,y alentar todas las vocaciones y ministerios que el Espíritu da a los discípulos de Jesucristo en la comunión viva de la Iglesia;
· salir al encuentro de las personas,las familias,las comunidades y los pueblos para comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo,que ha llenado nuestras vidas de sentido,de verdad y amor,de alegría y de esperanza.

El Espíritu Santo nos precede en este camino misionero. Por eso confiamos que este testimonio de Buena Nueva constituya,a la vez,un impulso de renovación eclesial y de transformación de la sociedad" (La Misión Continental para una Iglesia misionera,pp. 9-10).

No se trata de algo nuevo,puesto que la misión es parte constitutiva de la identidad de la Iglesia,llamada por el Señor a evangelizar a todos los pueblos: Su razón de ser es actuar como fermento y como alma de la sociedad,que debe renovarse en Cristo y transformarse en familia de Dios (Gaudium et Spes,40).

Por eso,la misión que se realice como fruto del Encuentro de Aparecida,debe,ante todo,animar la vocación misionera de los cristianos,fortaleciendo las raíces de su fe y despertando su responsabilidad para que todas las comunidades cristianas se pongan en estado de misión permanente.
Así,la misión nos llevará a vivir el encuentro con Jesús como un dinamismo de conversión personal,pastoral y eclesial capaz de impulsar hacia la santidad y el apostolado a los bautizados,y de atraer a quienes están alejados del influjo del evangelio y a quienes aún no han experimentado el don de la fe.

Esta experiencia misionera abre un nuevo horizonte para la Iglesia de todo el continente,que quiere recomenzar desde Cristo,recorriendo junto a él un camino de maduración que nos capacite para ir al encuentro de toda persona,hablando el lenguaje cercano del testimonio,de la fraternidad,de la solidaridad.

Sí,lo sabemos bien,la fe actúa por medio del amor. La Eucaristía,sacramento de comunión,nos lleva a la solidaridad. Este fue el deseo ferviente expresado por el Vicario de Cristo al inaugurar los trabajos de la Quinta Conferencia:

¡Sólo de la Eucaristía brotará la civilización del amor que transformará Latinoamérica y el Caribe para que además de ser el Continente de la esperanza,sea también el Continente del amor! ( Discurso Inaugural,4).

5. Algunas orientaciones pastorales

La Iglesia en El Salvador,junto con las Iglesias hermanas en todo el continente se declara este día en estado permanente de misión. Hemos querido aprovechar la fecha tan especial de la fiesta titular de la República para lanzar oficialmente la Misión Continental en nuestro país. Será un tiempo de gracia,un camino de renovación,de conversión personal,social y pastoral. De esta manera podremos responder adecuadamente a los grandes desafíos de nuestra época.

Para ello,delante de la bendita imagen del Divino Salvador del Mundo,renovamos nuestra profesión de fe,como lo hicieron los obispos reunidos en Aparecida:

Somos amados y redimidos en Jesús,Hijo de Dios,el Resucitado vivo en medio de nosotros; por él podemos ser libres del pecado,de toda esclavitud,y vivir en justicia y fraternidad. ¡Jesús es el camino que nos permite descubrir la verdad y lograr la plena realización de nuestra vida! ( Mensaje,1).
La misión que hoy anunciamos se realizará en cada una de las diócesis de acuerdo a los respectivos planes pastorales,en sintonía con las Iglesias particulares del continente y con momentos celebrativos vividos en común a nivel latinoamericano. El objetivo es llegar a ser una Iglesia que vive en misión permanente.

Conocemos los diversos esfuerzos que se están realizando en parroquias,asociaciones,movimientos apostólicos,comunidades de vida consagrada y otros grupos cristianos. Es algo que vemos con gran esperanza y que alentamos de corazón. Por nuestra parte,como pastores encargados de guiar al pueblo católico en la tierra del Divino Salvador,ofrecemos las siguientes orientaciones pastorales,a fin de que el esfuerzo que se realiza con tanta generosidad,sea coronado con abundantes frutos que lleven a más y más salvadoreños al encuentro personal con Jesucristo y a la experiencia maravillosa de convertirse,a su vez,en sus discípulos y misioneros:

a) En primer lugar,debemos tener siempre presente la necesidad absoluta de pedir al dueño de la mies,no sólo que envíe más obreros sino que quienes estamos trabajando en su viña,lo hagamos en su nombre y con la fuerza de su Espíritu.

b) Nuestra palabra se dirige ante todo a los sacerdotes. De ustedes,queridos hermanos,depende en gran parte el buen éxito de la misión: de su entusiasmo,de su testimonio,de su entrega generosa para que el Documento Conclusivo de la Quinta Conferencia sea conocido y puesto en práctica. La propuesta de Aparecida sobre la renovación parroquial debe encontrar en ustedes una actitud de cálida acogida,dispuestos a responder al llamado insistente a una profunda conversión,no sólo personal sino también pastoral,con todo lo que ello implica (cf. DA,365-372).

c) La parroquia renovada que soñamos no puede contentarse con una pastoral de conservación,sino que debe configurarse como una auténtica parroquia misionera. Se escucha con frecuencia el lamento de que no pocos hijos e hijas de la Iglesia han abandonado o están abandonando a la madre que les engendró a la fe. Esto nos obliga a un sincero examen de conciencia,para ver hasta dónde imitamos a Jesús,el buen pastor,que salió a buscar a la oveja que no estaba en el redil.

d) En el nivel diocesano,cada uno de los obispos está impulsando procesos evangelizadores según las líneas pastorales que orientan la acción de su respectiva Iglesia Particular. La misión no pretende sustituirlas sino potenciarlas.

e) Una Iglesia misionera no puede ser indiferente a los desafíos que nos presenta la realidad de El Salvador,tanto en el campo religioso como a nivel económico,político,social y cultural. Debemos mirar de frente problemas como el secularismo creciente,la migración de católicos a otros grupos religiosos,la inhumana pobreza que impide a tantas familias una vida digna,el fenómeno de tantos compatriotas que abandonan su casa y su patria,buscando mejores condiciones económicas,con las consecuencias dolorosas que a menudo ello conlleva en el seno familiar,como lo hemos señalado tantas veces. En estas realidades dolorosas hay una llamada del Señor a que seamos profetas de esperanza y a que comuniquemos la vida nueva del resucitado en el corazón de las personas y en los distintos ambientes del mundo.

6. Elementos centrales de la misión

Pero todo nuestro empeño será frágil si no damos una prioridad fundamental a la formación de verdaderos discípulos misioneros de Jesucristo. Una formación que tenga en cuenta los medios o instrumentos que nos propone el documento del CELAM antes citado (cf. pp. 18-23):

· Beber de la palabra,lugar de encuentro con Jesucristo
Para ello queremos dar un impulso particular a la pastoral bíblica,entendida como animación bíblica de la pastoral,que sea escuela de interpretación o conocimiento de la Palabra,de comunión con Jesús u oración con la Palabra,y de evangelización inculturada o de proclamación de la Palabra (DA,248).

· Alimentarse de la Eucaristía
Debe darse especial relieve a la liturgia,sobre todo a los sacramentos de la iniciación cristiana (bautismo,confirmación y Eucaristía),signos que expresan y realizan la vocación de discípulos de Jesús a cuyo seguimiento somos llamados. Ahora más que nunca es necesario tomar plena conciencia de que la Eucaristía es el lugar privilegiado del encuentro del discípulo con Jesucristo y,a la vez,fuente inagotable de la vocación cristiana y del impulso misionero

· Construir la Iglesia como casa y escuela de comunión
El siervo de Dios Juan Pablo II afirmaba que el gran desafío del tercer milenio es la comunión. En efecto,un tercer espacio de encuentro con Jesucristo es la vida comunitaria: "Jesús está presente en medio de la comunidad viva en la fe y en el amor fraterno. Allí el cumple su promesa: ‘Donde están dos o tres reunidos en mi nombre,allí estoy yo en medio de ellos’ (Mt 18,20)" (DA,256). Formar comunidad implica adoptar la actitud de Jesús,asumir su destino pascual con todas sus exigencias,participar en su misión,estar en actitud de permanente conversión y mantener la alegría del discípulo misionero al servicio del Reino. Esta exigencia evangélica demandará la renovación de las estructuras pastorales,a fin de impulsar una nueva forma de ser Iglesia: más fraterna,expresión de comunión,más participativa y más misionera.

· Servir a la sociedad,en especial,a los pobres
Un cuarto medio de encuentro con Jesucristo y de acción misionera es el servicio a la sociedad para que nuestros pueblos tengan la vida de Cristo y,de un modo especial,el servicio a los pobres,enfermos y afligidos (cf. Mt 25,37-40),que reclaman nuestro compromiso y nos dan testimonio de fe,paciencia en el sufrimiento y constante lucha para seguir viviendo. ¡Cuántas veces los pobres y los que sufren realmente nos evangelizan! En el reconocimiento de esta presencia y cercanía y en la defensa de los derechos de los excluidos,se juega la fidelidad de la Iglesia a Jesucristo (cf. NMI,49). El encuentro con Jesucristo en los pobres es una dimensión constitutiva de nuestra fe en Jesucristo. De la contemplación de su rostro sufriente en ellos y del encuentro con él en los afligidos y marginados,cuya inmensa dignidad él mismo nos revela,surge nuestra opción por ellos. La misma adhesión a Jesucristo es la que nos hace amigos de los pobres y solidarios con su destino (DA,257).

Concluimos nuestra exhortación pastoral haciendo nuestro el vehemente llamado de la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y Caribeño,al terminar sus trabajos en Aparecida:
¡Que nadie se quede con los brazos cruzados! Ser misionero es ser anunciador de Jesucristo con creatividad y audacia en todos los lugares donde el Evangelio no ha sido suficientemente anunciado o acogido,en especial,en los ambientes difíciles y olvidados y más allá de nuestras fronteras ( Mensaje,4).

El reciente Congreso Misionero Salvadoreño,que despertó tantas energías evangelizadoras y tanto ardor apostólico,ha creado el clima que necesitamos para ponernos en camino desde nuestros propios lugares y responsabilidades. En al Año Paulino surge de nuestro corazón el grito del Apóstol de los gentiles: ¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio! (I Cor 9,16).
Invocando una especial bendición del Divino Salvador,inauguramos hoy la gran misión en este país que lleva su nombre. Que la Virgen María,Madre de Cristo y de la Iglesia,la perfecta discípula y misionera,nos acompañe en nuestro caminar.
San Salvador,6 de agosto de 2008.

HE VENIDO PARA QUE TENGAN VIDA (Jn 10,10

Queridos hermanos y hermanas:

Que la paz del Señor Jesús,esté con todos ustedes.

1. Cada año,en enero,los obispos de El Salvador nos reunimos durante tres días en asamblea ordinaria,para tratar asuntos importantes de la vida de la Iglesia y del país. Al final de nuestra reunión,hacemos votos por su pleno bienestar en el Señor que vino "para que nuestros pueblos,en él,tengan vida",como leemos en el tema de la Quinta Conferencia General del episcopado latinoamericano.

Lo hacemos inspirados en el Mensaje del Papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz del presente año,la cual tiene como tema: "La familia humana,comunidad de paz". En efecto,"la primera forma de comunión entre las personas es la que el amor suscita entre un hombre y una mujer decididos a unirse establemente para construir juntos una nueva familia" (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2008,n. 1).
Sabemos bien que "la familia es el núcleo natural y fundamental de la sociedad y del Estado",constituyéndose así en "la primera e insustituible educadora de la paz" (Ibid.,3). Por esa razón,como lo hemos reiterado en muchas ocasiones,vale la pena empeñarse en procurar el bienestar integral de la familia.

2. Durante estos días de intercambio fraterno hemos prestado especial atención a la vida de los seminarios,habiendo comprobado con alegría que muchos jóvenes están respondiendo a la llamada del Señor para que se consagren a su servicio y al servicio del pueblo cristiano. Invitamos al pueblo de Dios a rogar con fervor "al dueño de la mies para que envíe obreros a su mies"  (Lc 10,2).

También hemos conversado sobre la aplicación del documento de la Quinta Conferencia General del episcopado latinoamericano en nuestro país. Damos gracias a Dios por el entusiasmo con que dicho documento ha sido acogido por la mayoría de sacerdotes,religiosos,religiosas y laicos,que han encontrado en él una inspiración para avanzar en el seguimiento de Cristo y asumir con mayor entrega su responsabilidad en la misión confiada a  la Iglesia.

Conocer el Documento de Aparecida e interiorizarlo es el primer paso para echar a andar en cada una de nuestras diócesis la Gran Misión a la que la Iglesia nos convoca,como parte integral del "Acontecimiento Aparecida". No se trata de una misión pasajera,al estilo tradicional,sino de lograr que todas las comunidades cristianas de las parroquias,asociaciones piadosas y movimientos apostólicos se pongan "en estado de misión". 

Una de las primeras iniciativas que realizaremos a nivel nacional,en el próximo mes de mayo,es el Primer Congreso Misionero Salvadoreño; el tema que hemos aprobado para el referido Congreso es Parroquia,comunidad misionera. El Señor nos llamó a ser sus discípulos y misioneros,"aprendiendo y practicando su estilo de vida,su amor y obediencia filial al Padre,su compasión entrañable ante el dolor humano,su cercanía a los pobres y pequeños,su fidelidad a la misión encomendada,su amor servicial hasta el don de su vida" (Documento de Aparecida,146). 

3. Otro tema que ha ocupado nuestra atención  de pastores del pueblo de Dios es la legislación que se prepara sobre la protección integral de la niñez y la adolescencia de nuestro país. Al respecto,deseamos reafirmar la doctrina de la Iglesia,que proclama la defensa de la vida humana,desde su concepción hasta su término natural. Reafirmamos,asimismo,el derecho primario de los padres a la educación de sus hijos. 

En relación con el bienestar de la población salvadoreña,hemos vuelto a reflexionar sobre la explotación de minas de metales preciosos en el territorio nacional. En este asunto,seguimos sosteniendo que dicha actividad es inaceptable,debido al daño irreversible que causa a las personas y al medio ambiente. El Santo Padre escribe al respecto:

"Hemos de cuidar el medio ambiente: éste ha sido confiado al hombre para que lo cuide y lo cultive con libertad responsable,teniendo siempre como criterio orientador el bien de todos" (Mensaje para la Jornada de la Paz 2008,n. 7). 

Como pastores,no podemos pasar de lado otros ámbitos de la realidad de El Salvador,en la que se combinan aspectos positivos y  negativos. A pesar de que las sombras parecen dominar el panorama,encontramos en nuestra fe en el Señor de la historia,la fortaleza para no desfallecer en el camino. Hemos dialogado acerca de la violencia,el alto costo de la vida y los múltiples elementos relacionados con las elecciones del próximo año. En su momento daremos a conocer nuestra opinión pastoral sobre una cuestión tan importante para el futuro de nuestra querida nación. 

Concluimos nuestro mensaje pidiendo sus oraciones para el buen éxito de la visita que haremos a finales de febrero,al Santo Padre y a sus más cercanos colaboradores. Las orientaciones del Vicario de Cristo,en esta visita "Ad limina",serán para nosotros guía segura en el cumplimiento de nuestra misión.

San Salvador,18 de enero de 2008.

CARTA QUE DIRIGE LA CONFERENCIA EPISCOPAL AL SEÑOR ARZOBISPO

ANTE LA PROXIMA RENUNCIA DEL SEÑOR ARZOBISPO

Exmo. Mons. Fernando Sáenz Lacalle
Arzobispo de San Salvador y
Presidente de la Conferencia
Episcopal de El Salvador.
Con mucho afecto nos unimos a Usted,con ocasión de celebrar sus 75 años de vida,para alegrarnos en un mismo Espíritu por las gracias que el Padre ha prodigado en Usted,por medio de su Hijo,Jesucristo Nuestro Señor.

El amor del Padre lo eligió a Usted en Cristo,antes de la creación del mundo,para que Usted en el tiempo fuera imagen y Verbo encarnado,llamándolo a vivir en el amor; reconociendo esta sublime gracia de elección en Cristo,nos unimos a Usted para alabar y glorificar al Padre Celestial.

Con Usted damos gracias a Cristo que lo redimió con su preciosa sangre; y por su respuesta de fe,esforzándose en la fidelidad,para que la gracia de la redención no quede estéril en Usted,antes bien fuera cuidadosamente aprovechada,siguiendo el ejemplo de San Josemaría Escrivá de Balaguer.

También gracias a Dios darnos a conocer su sublime voluntad de creación,redención,santificación y glorificación en Cristo,centro del universo,paradigma de la humanidad,esposo de la Iglesia y Señor de la historia; por ello damos gracias con Usted.

Por la Gracia de Dios Usted acogió la palabra de la Verdad,la Buena Nueva de la salvación,con entrega de Usted mismo,para convertirla en su vida,enseñándola a los demás en total sintonía con el Magisterio de Nuestra Santa iglesia. Es gracias a Dios que Usted,en Cristo y en la Iglesia,sea luz para iluminar a cuantos quieran recibir su ministerio episcopal.

Con Usted damos gracias al Padre por el don del Espíritu Santo,anticipo de la herencia que Cristo ha querido compartir con nosotros,sus hermanos. El don del Espíritu Santo da cima a la ejecución del plan divino,que conseguirá su plena realización cuando se establezca el Reino de Dios,en forma glorioso y definitiva,en la Parusía de Cristo.

En nombre de la Conferencia Episcopal de El Salvador,con ocasión de su septuagésimo quinto aniversario de vida,le presento nuestras congratulaciones y deseos de que El Señor siga sirviéndose de Usted para la implantación de su Reino de paz,verdad,justicia y amor.

Que el Señor lo bendiga hoy y siempre.

Mons. Romeo Tovar Astorga
Secretario General
Conferencia Episcopal de El Salvador

COMUNICADO POR LAS REPRESAS. POR EL BIEN DE LA FAMILIA SALVADOREÑA Y EL DESARROLLO DEL PAIS

Muy queridos hermanos y hermanas:

1. El 3 de mayo del presente año los obispos de El Salvador nos pronunciamos sobre el problema de las minas de metales preciosos. Agradecemos la amable acogida que recibió nuestro mensaje. En esta ocasión deseamos referirnos a otro asunto que es también de interés nacional: el proyecto de construcción de represas para producir energía eléctrica.

2. Reconocemos la importancia que tiene para El Salvador contar con las necesarias fuentes de energía para seguir avanzando en el camino del progreso. Sin embargo,no podemos ignorar el drama humano que tal iniciativa está produciendo,es decir,  la suerte de las comunidades cuyas tierras serían inundadas,las dificultades propias de la reubicación  de las familias que se verían obligadas a abandonar sus actuales lugares de residencia,el dolor del desarraigo,la incertidumbre de contar con una justa compensación por sus propiedades,la pérdida de tierras fértiles,etc.

3. Nuestra perspectiva es eminentemente pastoral: nos interesa ante todo el bienestar integral de las personas,las cuales tienen derecho a un auténtico desarrollo humano; nos interesa asimismo el verdadero progreso del país en una visión de futuro. El Santo Padre Benedicto XVI,en su discurso a los delegados de Cáritas Internationalis,afirmaba recientemente: "Los grandes desafíos a los que se enfrenta el mundo actual,como la globalización,los abusos contra los derechos humanos o las estructuras injustas,no pueden ser afrontados y superados a menos que la atención se dirija hacia las necesidades más profundas de la persona: la promoción de la dignidad humana,de su bienestar y,en último término,la salvación eterna" (08.06.07).
    
4. Si el proyecto de construir las represas se mantiene,deben evitarse los errores cometidos en el pasado. Esto implica,en primer lugar,garantizar a las personas que resultarían afectadas,  una justa retribución por  sus propiedades y una adecuada reubicación de las familias. Pero no basta con que se les proporcione un lugar donde habitar,sino que es deseable ofrecerles tierras para cultivar.

5. Una cuestión de fondo que merece profunda reflexión es la búsqueda de fuentes alternativas de energía,tales como la solar,la eólica y una explotación más amplia de la energía geotérmica,teniendo en cuenta el cuidado de la creación,que es la casa de todos,de acuerdo al proyecto de Dios. "Queremos favorecer un desarrollo humano y sostenible basado en la justa distribución de las riquezas y la comunión de los bienes entre todos los pueblos" (Mensaje de la Conferencia de Aparecida a los pueblos de América Latina y el Caribe,4).

6. Por nuestra parte,renovamos el compromiso de seguir acompañando pastoralmente al pueblo de Dios,iluminando su camino con la palabra del Evangelio y la doctrina social de la Iglesia.

Les saludamos en nombre del Dios de la Vida y de la Paz.

San Salvador,18 de julio de 2007.

ANUNCIO DEL PRIMER CONGRESO NACIONAL MISIONERO

Queridos hermanos y hermanas de la Provincia Eclesiástica de El Salvador:
Les saludamos en el nombre de El Señor: Que la gracia y la paz de Jesucristo estén con todos ustedes.

Después de haber seguido con vivo interés los trabajos de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano,la cual fue inaugurada por Su Santidad Benedicto XVI,nos disponemos a poner en práctica las orientaciones que los pastores del "continente de la esperanza y del amor",ofrecen a las comunidades cristianas de América Latina y el Caribe. En sintonía con la palabra del Papa,todos los bautizados somos invitados a participar de la misión de Jesucristo. "¡Que nadie se quede de brazos cruzados! Ser misionero es ser anunciador de Jesucristo con la creatividad  y audacia en todos los lugares donde el Evangelio no ha sido suficientemente anunciado o acogido,en especial en los ambientes difíciles y olvidados y más allá de nuestras fronteras" (Mensaje de Aparecida,n. 4).

Por eso,con gran alegría y esperanza,para seguir madurando y avanzando en nuestro compromiso misionero,la Conferencia Episcopal de El Salvador anuncia oficialmente al pueblo cristiano el Primer Congreso Nacional Misionero programado para los días 16,17 y 18 de mayo de dos mil ocho. Dicho congreso tiene como objetivo suscitar y fomentar la conciencia y compromiso misionero en todos los hijos e hijas de la Iglesia que peregrinan en El Salvador.

El Primer Congreso Misionero marca un paso adelante en un largo camino. Como sabemos,en noviembre de dos mil tres se realizó el Segundo Congreso Americano Misionero,en la ciudad de Guatemala. La preparación de tan trascendental acontecimiento eclesial puso en marcha un dinamismo misionero particular en nuestro país,que hizo posible reunir a los directores diocesanos de las Obras Misionales Pontificias y a los vicarios de pastoral. Juntos reflexionaron sobre algo fundamental: Que la dimensión misionera no es una acción marginal sino que está inserta en la pastoral ordinaria de la Iglesia particular y de cada parroquia (Cfr RM,33).

Como parte del proceso de preparación del CAM II-COMLA VII,se reunió a muchos de los congresistas para compartir los aportes que llevarían al congreso. Esta fue una experiencia de auténtica comunión y profundo sentido de la Iglesia. En este espíritu de unidad y comunión fuimos todos a Guatemala,para juntarnos con todos los hermanos del continente y avivar el fervor y espíritu misionero.

Tres años después,la Iglesia en El Salvador continúa su camino motivada por el espíritu suscitado en dicho congreso. La preparación de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano,con el tema "Discípulos y Misioneros de Jesucristo,para que nuestros pueblos en El tengan vida",  ha suscitado la reflexión y el compromiso de todos los bautizados en el anuncio del Evangelio. Concluida la reunión de los Obispos,sus reflexiones nos retan e impulsan a retomar con nuevo espíritu la misión que Jesús nos ha confiado.

Nos estamos preparando para la celebración del tercer Congreso Americano Misionero (CAM 3,COMLA 8)  a celebrarse en la ciudad de Quito,Ecuador en el mes de agosto de 2008. Todos estos acontecimientos eclesiales son para nosotros una verdadera motivación a retomar con nuevo ardor y entusiasmo el mandato Misionero de Jesús: "Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación" (Mc 16,15).

Concluimos este fraterno anuncio,comunicando algunos puntos concretos sobre el Congreso Nacional Misionero:

1.Se ha escogido como tema "PARROQUIA,COMUNIDAD MISIONERA" pues la parroquia es el lugar privilegiado donde todos los creyentes viven y celebran la presencia del Señor Resucitado. También la parroquia es el espacio vital donde el creyente se encuentra con Jesús,aprende a conocerlo y se compromete en el anuncio de su persona y su mensaje.

2.Proponemos un año de preparación para dicho congreso que va desde mayo de dos mil siete a mayo de dos mil ocho. Este tiempo será una excelente oportunidad para que en las parroquias,vicarías y diócesis se tengan jornadas de reflexión,  encuentros de oración y animación misionera.

Exhortamos a todos los sacerdotes,religiosos,religiosas y a todos los fieles laicos a participar activamente en el proceso de preparación y realización de dicho congreso. Deseamos que los niños,jóvenes,las familias,los ancianos,enfermos,los movimientos y las comunidades parroquiales sean los protagonistas de este gran acontecimiento misionero nacional.

Depositamos esta iniciativa misionera en manos de la Reina de la Paz patrona de El Salvador y le rogamos interceda ante su divino Hijo para que este congreso sea de mucho fruto,para toda la Iglesia Salvadoreña.

Vayan y hagan discípulos de todos los pueblos. Y sepan que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de los tiempos (Cfr. Mt 28,19-20).

San Salvador,13 de junio de 2007

VIRGEN DE LA PAZ

VIRGEN DE LA PAZ

Historia del hallazgo

Corría el año 1682,  Unos mercaderes en las riberas del Mar del Sur (Océano Pacifico),vieron en la playa una caja de madera que había sido posiblemente arrojada por la fuerza de las aguas.   Los mercaderes trataron de abrirla para ver su contenido.  Tan herméticamente cerrada estaba la caja,que les fue imposible abrirla,por lo que optaron dejarla en el mismo sitio y en el mismo abandono.

Pocos días después,otros mercaderes vieron la caja y estimaron que algo útil e interesante podía contener.  Solicitaron de un vecino inmediato que les préstase una burrita que estaba asida a un árbol para conducir la caja a la Ciudad: San Miguel.

Los caminos eran además de  intransitables,peligrosos a causa de los piratas.  La situación era tanto más difícil cuanto más insegura para una conducción de tipo pesado.  El medio obtenido para el transporte de la caja resultaba incomodo,por lo que el recorrido dilató  varios días.  El 21 de Noviembre del citado año llegaron al final de la jornada.
Los conductores de la pesada carga habían dispuesto dar cuenta a las autoridades,pero se dio el caso de que la burrita,con la "preciosa carga",se echó en tierra en plena plaza pública frente a la antigua Iglesia parroquial,donde hoy se levanta la Catedral Migueleña.

Se procedió a abrir la caja.  Después de retirar algunas envolturas,con gran sorpresa se dejo ver el rostro resplandeciente de una bella Imagen con niño.
La noticia cundió inmediatamente; así las revueltas fratricidas en que encontrábase la población,terminaron pronto,deponiendo las armas,a la vez que volvía la calma a los vecinos que desesperados llevaban tiempo en angustiosas situaciones de desorden.  Y para perpetuar aquel acontecimiento de gran trascendencia,se dio a la Imagen la advocación de "VIRGEN DE LA PAZ".

Con ocasión del Congreso Eucarístico Nacional en 1942,S,S,Pío XII dirigiéndose al pueblo salvadoreño,exclamó "que Nuestra Señora de la Paz os coloque a todos bajo el amparo del simbólico ramo en su Iglesia de San Miguel alza en su mano derecha y cuyo nombre amaríamos ver proyectado sobre el mundo entero".

Protección milagrosa

La fe y confianza depositadas en la Virgen de la Paz,vive desde que llegó a nuestras playas,con fuertes raigambres,en el alma del pueblo salvadoreño y especialmente en el migueleño,y no han quedado frustradas.  Veámoslo.

1.  El 21 de septiembre de 1787,-105 años después del hallazgo- el volcán Chaparrastique entre grandes y espantosos temblores de tierra y tempestuosas tormentas,hizo una de sus más formidables erupciones.
La lava ardiente casi llegaba a la Ciudad,amenazando su inminente destrucción.  Angustiados los vecinos,se congregaron en la plaza principal,junto a las autoridades locales,sacerdotes y religiosos franciscanos y mercedarios,quienes infundían confianza al afligido pueblo,exhortándolo a pedir a Dios misericordia con arrepentimiento de los pecados y a invocar la protección maternal de la Virgen de la Paz.

Decidieron en clamor unánime sacar la imagen de Nuestra Señora de la Paz a la puerta principal de la antigua Iglesia parroquial.  Y colocada que fue frente a las fuerzas volcánicas,al aparecer la sagrada Imagen,al grito de "Sálvanos Reina de la Paz",la lava inmediatamente tomó otro rumbo buscando al sur de la Ciudad; cubrió grandes extensiones de tierras fértiles,a la vez que gran parte de la laguna El Jocotal.

Refiérese históricamente que después de efectuarse el portentoso milagro que se acaba de relatar,en el límpido cielo se dejó ver con toda la claridad una bellísima palma formada por blancas nubes,cuyo pie fue a posarse en el inmenso cráter del turbulento volcán.

Tan admirados quedaron quienes vieron aquella magnífica señal,que el pueblo optó por colocar en la diestra de la Sagrada Imagen,una palma de oro en conmemoración de aquel acontecimiento que la tradición se ha encargado de hacer prevalecer como algo notable,asombroso y único en estas latitudes.

La Corporación Municipal,con distinguidos vecinos de la Ciudad,religiosos franciscanos y mercedarios,en nombre del pueblo agradecido formularon y juraron estos votos a su Patrona: 1º. Celebrar a perpetuidad,todos los años,la conmemoración del portentoso milagro; 2º. La víspera del 21 de septiembre ayuno de todo el pueblo,rigurosos,hasta los niños de pecho,en señal de penitencia y mortificación voluntarias.

2.  El jueves 25 de junio de 1903,entre cinco y seis de la tarde,un estruendo conmovió a la ciudad de San Miguel.  Un rayo fulminó sobre la cúpula de la Iglesia de San Francisco,templo santuario de nuestra Patrona e iglesia parroquial.

La chispa sólo produjo incendio que comenzó en el camarín de la Virgen,quemando las vestiduras de la Imagen,ennegreciendo y ampollando el retoque,sin dañar las perfecciones escultóricas.
La lluvia arreciaba y el huracán amenazaba a la ciudad.  Las  descargas eléctricas consecutivas embargaban los ánimos.  Las fuerzas huracanadas derribaron árboles y los tejados de las casas eran arrancados por la violencia de la tempestad.

Pronto se supo la noticia de la desgracia,y no obstante que por las calles se hacia difícil  transitar,el momento llenose el templo de fieles.  La consternación era general.

Se llamo al mejor escultor guatemalteco,D. Cipriano Dardón para restaurar la Imagen.  Con ese fin se la llevó en procesión de desagravio de la Iglesia parroquial a la de Santo Domingo,llevando la Imagen y el Niño cubiertos el rostro,en medio de una manifestación impresionante.  El trabajo lo hizo el escultor en la sacristía de este último templo.

Después de casi tres meses,fueron entregadas las imágenes,siendo conducidas en solemne procesión a la Iglesia parroquial,en recorrido por céntricas calles,entre delirante entusiasmo,estallido de petardos y músicas marciales.

3.  La Catedral-Basílica,Santuario Nacional de la Patrona de El Salvador.
El 21 de noviembre de 1862 el Capitán General Gerardo Barrios,natural del departamento de San Miguel,colocó la primera piedra de la actual Catedral,santuario que guarda a la Patrona de la Nación.

Para llevar a cabo su construcción,a las "Entradas Dominicales" existentes ya antes de iniciarse los trabajos,y al trabajo gratis que ofrecían los albañiles dando uno y más días de trabajo,se agregaron –en 1914- las "Entradas anuales" que se verifican entre el 21 y 8 de septiembre con participación de todos los Barrios de la Ciudad,como agradecimiento por la liberación de la erupción del Chaparrastique.  De esta forma se terminó la obra con buen resultado económico.

Por fin el 21 de noviembre de 1962,justamente cien años después,se abrió el templo,orgullo de los migueleños,siendo Obispo de la Ciudad Mons. Miguel Ángel Machado.

La imagen se trasladó desde su primer templo –la Iglesia de San Francisco-.  En un altar de mármol de Carrara,luego la Virgen de la Paz toda su belleza escultórica y toda su Realeza de Madre de Cristo.  Numerosos vitrales con bellos paisajes bíblicos realzan su belleza.

En la parte exterior lucen en mármol las estatuas del Capitán D. Luis Moscoso,fundador de la ciudad y la del Capitán General Gerardo Barrios,iniciador de los trabajos de la Catedral.

Coronación de la Virgen de la Paz

Tuvo lugar el 21 de noviembre de 1921.
El primer Obispo de San Miguel,Mons. Dueñas y Argumedo –yacente en la cripta del Santuario- obtuvo de S.S. Benedicto XV la Coronación Canónica de la Virgen de la Paz.

La ceremonia tuvo lugar en el parque frente a la Catedral.  Se efectuó después de la Misa Pontifical oficiada por Mons. Dueñas; la homilía estuvo a cargo de Mons. Félix Ambrosio Guerra,Arzobispo de Santiago de Cuba.  En presencia del Sr. Presidente de la Republica,D. Jorge Meléndez,acompañado de su Gobierno y Ministros,del Cuerpo Diplomático y Consular,Arzobispo y Obispos de Centroamérica y miles de personas.

En el momento de ser colocada la Corona en la Imagen,el Jefe de Estado depositó simbólico bastón de mando a los pies de la Madre Espiritual del pueblo salvadoreño y más de 150 palomas blancas fueron echadas al vuelo.  Se canto el Himno Oficial de la Coronación Pontificia cuya letra escribió el Sr. Obispo y la música el mismo que lo fue del Himno Nacional,el Maestro Juan Aberle.

La Ciudad vistió galas de fiesta.  Los colores de la Bandera Nacional y de la Iglesia,al par que elegantes cortinajes pendían de puertas y balcones.
En memoria de este acontecimiento se celebra cada aniversario con solemnes festejos eucarísticos y grandiosa Procesión,llevando en oración triunfal la Santa Imagen con gran devoción y entusiasmo.
También desde entonces quedo establecida la "Romería de Peregrinos" en honor a la Reina de la Paz.

La corona de la Virgen de la Paz

La Corona de la Virgen es obra de arte de orfebrería llevada a cabo por los migueleños D. Leonidas Vargas,padre,y su hijo Leopoldo.  Es un regalo en el que contribuyen obsequios del Sr. Cleto González Vásquez,varias veces Presidente de Costa Rica; de Policarpo Bonilla,ex -presidente de Honduras; de Carlos Herrero,Jefe de Gobierno de Guatemala; de Carlos Meléndez,ex -presidente de El Salvador y de Diego Manuel Chamorro,destacado político nicaragüense.

En la parte central,al pie de uno de los cuatro Escudos que la circundan,se destaca rodeada de brillantes,una esmeralda,obsequio de la tia de Mons. Dueñas.  En el artístico conjunto figuran cuatro Escudos con esmaltes a colores: el Papal,el de El Salvador,el del Obispado de Mons. Dueñas y el de la ciudad de San Miguel.

Solo luce la Corona Real el 21 de noviembre en la Catedral  y en la concurridísima Procesión de ese día.  Tanto la corona de la Virgen como la palma y corona del Niño,fueron hechas en oro puro de 28 quilates.
La corona que la Imagen tiene en tiempo normal fue hecha en México y constituye un obsequio de Doña Susana Tenorio de López en reconocimiento por gracias recibidas.

INTERCESION VIRGEN DE LA PAZ

Señor Jesucristo que dijiste a tus Apóstoles mi paz os dejo,mi paz os doy,no atiendas a nuestros pecados,sino a la fe de tu Iglesia y a la poderosa intercesión de nuestra Madre la Santísima Virgen de la Paz.

Por ella te pedimos,Señor,la paz de nuestras almas perdonando nuestras culpas y dándonos la gracia de no volver a cometerlas. Para que,puestas en paz con Dios nuestras conciencias merezcamos obtener los favores que pedimos en este triduo por la valiosa intercesión de tu Santísima Madre de la Paz.
 
Amén.

HIMNO A LA VIRGEN DE LA PAZ

 Salve oh Reina de Oriente ensalzada,
 de tus hijos escucha el clamor;
 nuestra dulce patrona aclamada,
 tuyo siempre será el Salvador.

1-
Dulce Madre,a tus plantas llegamos con filial entusiasmo vivaz,y permite tu frente ciñamos como Reina gentil de la paz

2-
Con estrellas y lirios tejida
 te brindamos corona de amor;
 las estrellas con luz de tu égida
 y los lirios tu mismo candor.

3-
Eres pura y que el sol mas hermosa,
 de esta tierra magnifico honor;
 Fuiste tú entre tantos mortales
 elegida por el Creador.

4-
Los rencores,el odio,la guerra,
 las envidias,el falso disfraz,
 con tu amor y cariño destierra,
 y en nosotros  que reine tu paz!

DATOS HISTORICOS SOBRE EL HALLAZGO DE LA IMAGEN DE LA REINA DE LA PAZ

1. Contexto histórico del hallazgo de la imagen.

El hallazgo de la bella imagen de la Reina de la Paz está estrechamente relacionado con el éxodo de los pueblos insulares del Golfo de Fonseca,para instalarse en tierras firme del Volcán de Amapala,nombre dado por los indígenas al volcán conocido hoy como Conchagua. Tal éxodo tuvo como causa la invasión de los piratas ingleses a todos los pueblos de la costa litoral salvadoreña. Veamos más detenidamente estos sucesos.

De acuerdo con las investigaciones del conocido historiador Jorge Lardé y Larín,el Golfo de Fonseca fue descubierto por Andrés Niño,piloto mayor de la expedición del Capitán Gil González de Ávila,en el año de 1522.

Este golfo esta sembrado por un hermoso archipiélago compuesto de seis islas grandes y cinco pequeñas,las cuales son: Meanguera,Conchaguita,Punta Zacate o Zacatillo,Zacate Grande,el Tigre,Perico,Martín Pérez,Coyote,Conejo,Chuchito y Blanca. De las cuales sólo dos estaban pobladas por los Lencas en el momento del descubrimiento: Meanguera,la cual fue bautizada por los conquistadores con el nombre de Petronila,en la que vivía una pequeña comunidad indígena,y Conchaguita,habitada por dos comunidades de la misma etnia: los Tecas y los Comizahualt o Conxagoas.
Otra pequeña población indígena estaba instalada en tierra firma,a la orilla de una playita ubicada al oriente del volcán de Amapala,la cual llevaba este mismo nombre. Esta última población es de vital importancia para definir los detalles del hallazgo de la imagen de la Reina de la Paz.

Poco tiempo después de la conquista los misioneros franciscanos realizaron una serie de visitas a toda la zona del golfo de Fonseca,incluyendo tierra firme de Honduras (Nacahome),de Nicaragua (Chinandega) y de El Salvador (Amapala y Yayantique). Estas tuvieron muchos éxitos,pues se evangelizó a los indígenas y la mayoría asumió voluntariamente la fe cristiana. Se formaron comunidades que perseveraban en la oración y recibían los sacramentos. Para dar seguimiento a la misión los frailes mantenían frecuentes visitas a estos pueblos insulares,ganándose así el corazón de aquella humilde gente que les llegó a tributar respeto y confianza.
En el año de 1548 la isla de Conchaguita contaba con una población aproximada de 500 habitantes,en sus dos comunidades. De éstos cien pagaban tributo a la Corona Española.

Con grandes sacrificios y penalidades los padres seráficos lograron edificar dos Ermitas en esta isla: una en el pueblo de los Tecas bajo,el patrocinio de Nuestra Señora de Santa Ana,a la que se celebraba el 26 de julio,y la otra en la población de los Conxagoas,a la que le asignaron como Patrono a Santiago Apóstol,cuya fiesta se celebraba el 25 del mismo mes.
El pueblo que más respondió a nivel religioso fue el de Amapala (cerro de las culebras),pues su población creció mas rápidamente y su importancia comercial se destacó debido a su puerto,camino mas seguro y menos arriesgado para llegar a las costas de Honduras y Nicaragua.

Este puerto de Amapala se ubicaba en la playita que ahora se conoce como Pueblo Viejo y que está enfrente de la isla del Zacatillo. La población de Amapala se asentaba en un pequeño llano localizado a unos 500 metros al poniente del puerto,después de subir una pequeña cuesta en dirección del volcán de Conchagua. Este pueblo cobró gran importancia porque servía de sede para los misioneros. Por tal razón los franciscanos habían edificado allí un majestuoso templo en el que se veneraba como Patrona a Nuestra Señora de las Nieves,cuya imagen se conserva todavía en la iglesia parroquial de Conchagua. Posiblemente el templo de los Amapalas fue saqueado e incendiado por los piratas y después abandonado por la comunidad,pues de él sólo se conservan algunas paredes totalmente deterioradas por el paso de los años y las inclemencias del tiempo. Los habitantes de Amapala,al igual que las demás comunidades insulares ya mencionadas,buscaron lugares más seguros y se instalaron posteriormente en las faldas del Volcán de Conchagua.

2. ¿En qué Lugar fue encontrada la Imagen de la Reina de la Paz?

Este es un problema que los historiadores que narran estos hechos no definen claramente. La mayoría se limita a decir que la caja misteriosa que contenía la imagen de la Virgen de la Paz fue encontrada en las riveras o playas del Mar del Sur. Pero sabemos que como Mar del Sur se define todo el Océano Pacífico. A partir de esto no se puede determinar un lugar específico sin mayor prueba; tal es el caso de los que afirman que fue en la playa de El Cuco,sin ninguna argumentación histórica.
El único historiador que define un lugar específico es Jorge Lardé y Larín,quien al narrar las luchas entre los milicianos de San Miguel apoyados por los pueblos insulares,contra los Piratas ingleses que se habían instalado en el Golfo de Fonseca en el año de 1682,nos dice: los piratas "en su retirada dejaron abandonada en el extinguido pueblo y puerto de Amapala,cerca de punta Chiquirín y frente a la isla de Zacatillo o Punta Zacate,la imagen de una Virgen,la de Nuestra Señora de la Paz,que en solemne procesión fue trasladada a la ciudad de San Miguel y jurada como milagrosa patrona por su fanático vecindario" (El Salvador: Historia de sus Pueblos,Villas y Ciudades,pag. 430).

Si tenemos en cuenta el texto citado del historiador más conocido de nuestro país,el lugar preciso en que fue encontrada la misteriosa caja que llevaba la bella imagen de la Reina de la Paz con su precioso niño,fue la playa del antiguo pueblo y puerto de Amapala,asentado en tierra firme de las costas del Golfo de Fonseca,frente a la Isla El Zacatillo; es decir,en la actual playa de Pueblo Viejo,a pocos kilómetros al sureste de la ciudad de la Unión.
¿Por qué no aceptamos la teoría tradicional de que tal imagen fue encontrada en la playa El Cuco? Sencillamente porque no parece tener sostén histórico ni argumentación lógica. No existen pruebas claras de que esas playas estuvieran pobladas en esa época,ni tampoco es comprobable la existencia de un paso de mercaderes o comerciantes por tal lugar,para afirmar que ellos trajeron la misteriosa caja a San Miguel.

En cambio,cuando afirmamos que el lugar del hallazgo fue la playa de Amapala,lo hacemos basados en las siguientes razones de carácter lógico e histórico:

1ª. Es comprobable históricamente la existencia de 4 comunidades indígenas en el golfo de Fonseca,tres de las cuales vivían en las islas de Conchaguita y Meanguera y una en tierra firma,Amapala,tal como lo hemos afirmado en el contexto histórico.

2ª. Es un dato histórico cierto la instalación de los piratas ingleses en las islas del golfo de Fonseca y su consiguiente destrucción y saqueo a todos los pueblos cercanos a la costa salvadoreña,precisamente en el mismo año (1682) en que apareció la misteriosa caja,la cual pudo haber sido parte del botín pirata. Lo anterior daría una explicación del origen de la Imagen. Por eso resulta lógico decir que posiblemente la caja se haya caído del barco de los piratas (como lo insinúa en su narración Jorge Lardé y Larín) y que haya salido flotando en las olas hasta llegar a la orilla y ser encontrada por los lugareños; quienes en este caso serían los indígenas pescadores o los comerciantes que pasaban por allí. Dadas las circunstancias violentas ya mencionadas sería más aceptable afirmar que fueron los habitantes del lugar quienes recogieron la caja de la playa y que después se la entregaron a los primeros mercaderes que se atrevieron a reiniciar sus actividades comerciantes después del conflicto librado contra los piratas.

3ª. La existencia del Puerto de Amapala,como canal comercial con Nacahome (Honduras) y con Chinandega (Nicaragua),abona al hecho de que hayan tenido participación los mercaderes o comerciantes en la conducción de la imagen a la ciudad de San Miguel de la Frontera,en la fecha señalada. La existencia actual de las paredes deterioradas de la antigua Iglesia de Nuestra Señora de la Nieves de Amapala constata claramente este hecho.

4ª. El nivel de conciencia cristiana infundida por las misiones de los frailes franciscano a las comunidades indígenas que habitaban el golfo de Fonseca y la existencia de una Iglesia y un convento en el pueblo y puerto de Amapala,favorecen al hecho de que le dieran a aquella misteriosa caja un significado religioso y la quisieran conducir hacia un lugar donde existieran autoridades religiosas. En este caso se cree que la caja era conducida a la parroquia central de San Salvador,donde había presencia permanente de sacerdotes y desde donde se coordinaban todas las misiones. La parroquia de San Salvador era vista por los fieles de la época como una especie de obispado. Por eso lo más indicado era llevarla hasta allá. Pero la burrita se detuvo en San Miguel.

5ª. Cabe también la posibilidad de que tales mercaderes hayan pensado que la caja pertenecía a los frailes que temporalmente se hospedaban en el pequeño convento y que a causa de los violentos enfrentamientos entre los milicianos y los piratas se fueron para San Salvador,donde seguramente tenían la sede central. En ese caso la caja sería conducida directamente a una comunidad franciscana conocida por los mercaderes.

6ª. Existe también una teoría,según algunos testimonios,defendida por el Pbro. Baltasar Garay,muy amante de la historia y de la poesía,e insinuada por algunos historiadores. Tal teoría afirma que la caja donde estaba la imagen era conducida desde el Golfo de Fonseca por los antiguos habitantes de la Isla de Meanguera,quienes venían huyendo de los piratas y deseaban instalarse en un lugar seguro de las tierras del norte,donde posteriormente se ubicaron.

Estos son los que dieron origen al pueblo de Meanguera,Morazán,quienes en su peregrinación hacia el norte,al pasar por San Miguel no pudieron sacar un paso más a la burrita,obligándose a bajarle la misteriosa y pesada caja en la plaza central. En este caso los que trajeron la Virgen no serían ni siquiera mercaderes,sino indígenas que llevaban aquella caja como botín de guerra rescatado del barco pirata o como propiedad de su comunidad,después de haberla encontrado en la playa.
En cualquiera de los casos anteriores es razonable pensar que la famosa caja sellada conducida a lomo del burrito,se llevara para entregarla a las autoridades locales,concretamente a la alcaldía,curato o convento de la pequeña ciudad de San Miguel de la Frontera.

En Conclusión,teniendo en cuenta todos los razonamientos anteriores,creemos que la caja misteriosa que contenía la imagen de nuestra augusta patrona Reina de la Paz,fue encontrada en la pequeña playa del pueblo y puerto de Amapala,tal como lo afirma Jorge Lardé y Larín. El lugar preciso al que nos referimos se puede ubicar hoy a unos cinco kilómetros al sureste de la ciudad de La Unión,en la pequeña playa llamada Pueblo Viejo.
Sin embargo lo más importante de todo esto es el hecho de que el asno no quisiera o no pudiera pasar de la plaza central. Este detalle se interpretó como un acontecimiento religioso de gran trascendencia después de abrir la caja. Se trataba de una preciosa imagen de la Madre de Dios que quería quedarse para siempre con los migueleños,para ser su protectora,su patrona,su pacificadora.

3. ¿Dónde y quién esculpió la Imagen de la Reina de la Paz?.

No hay datos precisos para dar una explicación clara sobre el posible escultor o el taller donde se esculpió la bella imagen que ahora tanto venera como patrona el pueblo católico migueleño y de todo El Salvador. Sin embargo,sin mayores dudas podemos afirmar que su origen es europeo. Posiblemente se haya traído de España,como la mayoría de las imágenes de ese tiempo. De hecho los rasgos de su escultura coinciden mucho con los de las demás imágenes españolas. Fuera de lo anterior no podemos confirmar nada.

Pero vale la pena aclarar algunos malos entendidos sobre esta Imagen. Me refiero a afirmaciones irresponsables de personas protestantes e incluso católicas,que afirman que la imagen que está entronizada en el altar mayor de la Catedral Basílica de San Miguel,no es la original que llegó en 1682,sino que fue esculpida posteriormente por un escultor migueleño. Otros,todavía más atrevidos dicen que toda esta historia no es más que mitología e invento de los católicos fanáticos que quieren a toda costa promover la devoción a la Virgen María. Tales afirmaciones son una ofensa a la Madre de Dios y un claro irrespeto a la Iglesia Católica.

Si bien es cierto que la devoción que los católicos tributamos a la Madre de Dios,la Santísima Virgen María,esta sustentada en la doctrina bíblica,en el magisterio y la tradición de la Iglesia,esto no quita que se fomente tal devoción a través de un icono o imagen atractiva de la Virgen. En el caso de los migueleños aquella bella imagen encontrada en la playa les inspiró un profundo sentimiento de fe,cariño y veneración a María de Nazareth,a la que invocaron con el título de Nuestra Señora de la Paz. Por esta fe se ha conservado lo más cuidadosamente posible su imagen a largo de más de tres siglos y jamás se ha sustituido por otra.

La bella imagen de la Reina de la Paz,es patrimonio de la Diócesis de San Miguel y de todo el pueblo migueleño. Esa imagen es el signo de la presencia maternal de la Virgen María en medio de nosotros,que como gran intercesora nos ha protegido en el peligro y nos ha consolado en los momentos tristes,como fue la amenaza de destrucción del Volcán Chaparrastique. Por eso la seguimos invocando:
¡Reina de la Paz,ruega por nosotros y concédenos la Paz!